domingo, 24 de julio de 2011

Llegó el fín


Primera escena, castillo de Howarts rodeado de dementores... IMPRESIONANTE IMAGEN EN 3D. Gran saga que llega a su fin. Personalmente me encanta. A estas alturas, ¿quién no conoce a Harry Potter? Gracias a esta película hemos aprendido muchas cosas nuevas. Hemos aprendido que hay un deporte que se llama quidich, que las personas no mágicas, como nosotros, nos llamamos maggels, que la escuela de magos se llama Howars y hay que entrar por el andén 9 y 3/4 para coger el tren que te lleva a esa escuela. Que antes de ir a Howars tienes que ir al callejón Diagón a comprar el material, como varitas, que se compran en Ollivanders, búhos para enviar correo, plumas que escriben solas, vamos, lo que se compra normalmente antes de empezar un curso escolar. Hemos descubierto también nuevas especies de plantas, como las mandrágoras;  animales como el perro de dos cabezas o el hipogrifo que es un animal medio águila medio caballo, éste último es mi favorito. Y cómo no, ya sabemos diferenciar a los dragones y sus procedencias. Hemos aprendido que nuestros mayores miedos se manifiestan en forma de Boggart, que dentro del mundo de los magos no todos son buenos y que los magos malos van a Azkaban, prisión la cual guardan los dementores, lo que equivaldría en la vida real a unos celadores de cárcel. Esa cicatriz en la frente del joven Potter la vamos a recordar durante mucho tiempo. Un final para nada decepcionante. Un fuerte aplauso para la autora con una imaginación sin fín, de esta gran saga que ha durado diez años, J. K. Rowling. 

domingo, 17 de julio de 2011

Adios querido


Después de tres días sin intimidad en el baño, Guancho ha decidido marcharse. Han sido unos días con una pregunta cada vez que entraba al lavabo: "¿En que parte del techo estará ahora?". Se ha ido sin más, sin darme una explicación, pero claro, tampoco le ofrecí ninguna comodidad para que se quedará en mi casa. Así que para que quede en la memoria de todos, aquí os lo dejo. Ya hasta le había cogido cariño...

domingo, 3 de julio de 2011

Lo que quiero decir...

...es que nada soy sin tí, que nunca fuí tan feliz!!! Tres años han pasado ya desde que tuve lo mejor de mi vida, mi hijo. Es un momento inolvidable, por muchos años que pasen siempre me acordaré del 3 de Julio del 2008. Fue el primer día que lo ví. La primera vez que lo tuve en mis brazos después de tantos días esperando ese ansiado momento. Cuando me lo dieron estaba pálido y tenía los labios muy sonrojados, era un muñequito. Su padre me preguntó: " ¿De qué color tiene los ojos?", y yo, que lo veía borroso por los efectos de la epidural, le dije: "¿Negros?", y efectivamente. Tenía los ojos tan oscuros que se le confundian con el iris. En ese momento empieza una nueva etapa en tu vida. Él es tu prioridad, es tu razón de vivir, la personita por la que luchas cada día. Es una sensación de felicidad inexplicable, porque lo ves y piensas... "es mío, sangre de mi sangre". Lo quieres desde el momento en que lo concibes, y la primera vez que lo vez en una ecografía, ya darías la vida por él. Como mujer tengo que decir que es una experiencia maravillosa. Tenemos un idioma que solo nosotros entendemos y eso hace que tengamos una complicidad... única!! Por la cara que pone sé si está enfadado, si está contento, si está triste o si finge estar malito para que le dé un poco de apiretal. Es mi niño, mi Derek. Nació en un momento de felicidad enorme. La vivencia del embarazo y el parto junto con su padre fue muy bonita y emotiva. Es lo más bonito que hemos vivido juntos y el fruto de un amor de muchos años.

Ya han pasado tres años de una foto a otra y parece que fué ayer. El tiempo pasa volando con los niños y por eso hay que disfrutarlos cada día.

Te quiero mi churri, alegras cada segundo de mi vida.
 
               ¡¡¡FELICIDADES CAMPEÓN!!!